viernes, 5 de julio de 2019

MAR & MEMORIA


A través del proyecto Mar & Memoria, el Museo Marítimo de Barcelona ha abierto una nueva puerta para acercar al museo personas que necesitan una atención especial, concretamente para personas con demencia o enfermas de Alzheimer y sus familiares. El objetivo del proyecto es propiciar que estas personas y sus familiares, una experiencia que tenga relación con sus emociones y sus recuerdos. Para este proyecto hemos contado con el asesoramiento de  Tere Pérez, responsable de Cultura y Alzheimer, un proyecto pionero en la implementación de programas culturales para personas con Alzheimer.
El Alzheimer es una enfermedad neuro-degenerativa, que provoca al paciente un deterioro cognitivo y  trastornos de conducta. Los principales síntomas son la pérdida de la memoria inmediata y otras capacidades. En estos momentos hay detectadas 130.000 persones afectadas de Alzheimer sólo en Catalunya.  Organizar salidas o participar en actividades culturales y lúdicas, supone para ellos un estímulo para reír, compartir, emocionarse y establecer conexiones con sus vivencias. Hay estudios  que demuestran cómo estas acciones favorecen el bienestar de las personas que participan y por consiguiente la de sus cuidadores y familiares. Las mejoras terapéuticas de proyectos como el de Mar & Memoria dan un gran valor social a las instituciones culturales.


Siguiendo las recomendaciones de terapeutas profesionales, las actividades siguen estos criterios: 
-        Duración de 50’ a 1h (actividad conducida 45’)
-        Prevenir que las personas puedan pasar la mayor parte de la actividad sentados.
-        Poner a disposición del grupo sillas de ruedas del museo, para aquellas personas que se desplacen autónomamente pero pueden tener problemas en espacio tan grande como es el edificio del Museo.
-        Propiciar que el autobús que los transporta pueda aparcar delante de la puerta, para facilitar la entrada al Museo.
-        Grupo reducido, alrededor de 12 persones.
-        Ser muy afectuosos con las personas participantes
-        Organizar la actividad en momentos de poca asistencia de público, para evitar ruidos y otras molestias

El hilo conductor de las actividades contempla:
-        Presentación del equipo del museo que participa en la visita
-        Introducción clara del lugar dónde estamos y de lo que vamos a hacer
-        Actividad guiada interactiva (propiciando que los participantes puedan hablar, explicar lo que sienten, darles la palabra si así lo desean
-        Objetos para tocar, ayudan a su estimulación.
-        Frases cortas y lenguaje sencillo.

Si se puede, se realiza una evaluación para establecer los beneficios que aporta a la persona enferma de Alzheimer la experiencia. La evaluación se lleva a cabo con los terapeutas responsables del grupo y sus familiares, que pueden aportar las sensaciones a posteriori de la visita. Aunque a menudo, la evaluación es difícil de realizarla.

El proyecto Mar & Memoria contempla 3 actividades anuales, una por trimestre. Pero según las exposiciones temporales que tengamos, si son especialmente significativas para estas personas, organizamos más actividades. Empezamos en septiembre del 2017 y, hasta finales de mayo de 2019, hemos organizado 10 actividades en el marco del proyecto,  en las que han participado 158 personas.
  


Teresa Soldevila
Museu Marítim de Barcelona

viernes, 21 de junio de 2019

GUIA'M EN EL MONASTERIO DE PEDRALBES


El 23 de febrero de 2019 el proyecto Guia’m ( en adelante Guíame) se estrenaba al Monasterio de Pedralbes. Coincidía con la semana del día Internacional del Asperger. La actividad había llegado al monasterio como fruto de las redes que se han ido tejiendo a lo largo de años en la Mesa de museos y accesibilidad. El Museo del Monasterio de Sant Cugat junto con el Instituto Municipal de Personas con Discapacidad de Barcelona vinieron a ofrecernos al Monasterio de Pedralbes la posibilidad de expandir un proyecto que ya hacía unos años que rodaba en Sant Cugat. La afinidad de contenidos, la proximidad geográfica y sensibilidad de ambos monasterios para desarrollar proyectos inclusivos propició un buen entendimiento entre ambas partes. Consiguientemente se firmó un convenio de colaboración el enero del 2018 para sacar adelante este proyecto y otras propuestas que pudieran surgir. 


El Guíame es un proyecto de inserción laboral para personas con el síndrome de Asperger que favorece que desarrollen un trabajo que habitualmente no realizan: la de guía de museo o equipación cultural. El objetivo del proyecto, además de encontrar una salida profesional por los jóvenes con el síndrome de Asperger, es favorecer el desarrollo de sus habilidades sociales, uno de los aspectos que más los cuesta trabajar de su personalidad. Por otro lado, un segundo objetivo es sensibilizar al resto de la población sobre esta condición. Un síndrome que a menudo pasa desapercibida, dado que no hay un rasgo físico o psicológico que caracterice a todas las personas que lo tienen, pero que aun así está teñido de preconcepciones y prejuicios. A través de las visitas que hacen las guías del Guíame se da una visión positiva al síndrome de Asperger dado que las guías realizan la visita ante el público desarrollando una serie de habilidades como su capacidad memorística, su rigor, su dedicación, su profesionalidad y compromiso hacia el trabajo.



Proyectos como Guíame tienen el valor de incluir colectivos que habitualmente quedan al margen de la participación en el ámbito cultural con el añadido que, en este caso, las personas con Asperger no son meras consumidoras de programas hechos a medida para ellas, sino son constructoras de miradas con sus discursos de visita y en definitiva, agentes difusores del patrimonio cultural. 


Desarrollar un proyecto como el Guíame en el Monasterio de Pedralbes ha sido una apuesta muy positiva. Ha posibilitado la colaboración con una institución afín como el Monasterio de Sant Cugat. También ha permitido trabajar codo con codo con profesionales del ámbito de la psicología y el trabajo social de la Fundación Friends, la tercera pata del proyecto, con quien se ha trabajado para la habilitación de los guías, se ha llevado a cabo su contratación y se hace la coordinación y seguimiento del desarrollo de las visitas. El trabajo en red con profesionales de ámbitos y experiencia diversa ha sido una almohada que ha permitido un acompañamiento tranquilo para las dos guías que se han formado para hacer las visitas guiadas al monasterio de Pedralbes. También ha supuesto un aprendizaje por parte de los técnicos del monasterio: conocer el Asperger, empatitzar con Carla y la Anna, _ las guías del Guíame_, para entender sus necesidades, y dar tiempos a los procesos necesarios para el desarrollo del proyecto. El hito era sacar adelante un calendario de visitas guiadas ofrecidas al público, aun así el ritmo pausado era necesario porque por el camino han sucedido muchas cosas: Carla y Anna se han enfrentado a memorizar un largo guion de contenidos, han conseguido a orientarse y situarse en un conjunto arquitectónico de grandes dimensiones, han aprendido como estar ante el público, como dirigirse a los visitantes, como conducirlos, como responder a sus demandas y como interactuar con ellos... Se han empoderado desarrollando un trabajo que no todo el mundo es capaz de llevar a cabo. Han tenido la satisfacción de haberlo conseguido y esto les ha conferido seguridad. Paralelamente, sacar adelante el proyecto ha implicado la firma de un convenio con el Museo del Monasterio de Sant Cugat, la elaboración de presupuestos y la contratación de la Fundación Friends  con la finalidad que Carla y la Anna pudieran llevar a cabo un trabajo remunerado con un contrato laboral.


A día de hoy, podemos decir que hemos logrado consolidadar una programación estable de visitas guiadas del Guíame en el Monasterio de Sant Cugat y al Monasterio de Pedralbes. Una oferta de visitas guiadas complementaria, dado que en Pedralbes se programan tres sábados por la mañana al mes y en Sant Cugat se programan tres sábados por la tarde y tres domingos por la mañana. En un caso se da a conocer un monasterio de monjas clarisas gótico, mientras que en el otro se da a conocer un monasterio de monjes benedictinos románico. Así pues la temática es afín y complementaria a la vez y el público potencial interesado es similar en ambos casos. Los guías que realizan la visita explican el proyecto y dan a conocer la oferta del otro monasterio. La comunicación se refuerza con un flyer común por ambas instituciones en el que además de recoger la información de la actividad en los dos monasterios se explica qué es el Asperger.


Gemma Bonet i Pascual
Activitats
Reial Monestir de Santa Maria de Pedralbes

viernes, 7 de junio de 2019

10º aniversario del programa de accesibilidad de MEL


Celebramos nuestro 10 aniversario entrando a formar parte de este equipo de trabajo que hemos ido siguiendo estos años. No podiamos tener un regalo mejor.

Nos presentamos, primero de todo: somos los MEL, Museos de Esplugues de Llobregat. Gestionamos dos museos con realidades muy diferentes: Can Tinturé i La Rajoleta. Somos museos locales, con un equipo humano reducido, motivado y entusiasta, con un objetivo central, que todo el mundo tenga acceso a aprender y disfrutar de la riqueza de nuestras colecciones, y a participar en nuestras actividades, de una manera inclusiva.

En 2008, uno de nuestros museos, el Museo de Cerámica La Rajoleta, tiene la oportunidad de incorporar, gracias al programa La Mirada Táctil, de la Diputación de Barcelona, un módulo con diferentes recursos con rotulación en Braille, dirigido a acercar a colectivos con dificultades visuales los contenidos del museo, a través del tacto.

En aquel momento, se decide crear un programa de accesibilidad que permitiera incorporar este módulo de manera inclusiva dentro del recorrido, que además pudiera mejorar la visita general y garantizar que esta acción tuviera continuidad. No se quería hacer una propuesta puntual, sino una acción a largo plazo.

Se diseño un proyecto de aplicación de la accesibilidad como política del museo, a través de una metodología integral con las siguientes 8 líneas estratégicas que debían analizarse y trabarse desde una perspectiva global.




En estos 10 años, el programa se ha desarrollado y se han llevado a cabo diferentes mejoras que iremos compartiendo con vosotros en futuras entradas. Ha sido un camino largo, lleno de dificultades y pequeñas metas, que continuaremos sin perder la filosofía básica del programa: no realizar  solo propuestas exclusivas para un colectivo concreto, si no enriquecer la experiencia de todo el mundo con recursos que faciliten la accesibilidad universal y desapercibida.
En palabras del arquitecto, Enrique Rovira-Beleta: ‘una buena accesibilidad es aquella que existe pero pasa desapercibida para la mayoría de los usuarios’.


Carme Comas Camacho
Responsable de accesibilidad
Museos de Esplugues de Llobregat
www.museus.esplugues.cat


lunes, 27 de mayo de 2019

LA PIEL DEL OTR@. TRABAJANDO POR LA CULTURA DE LA EMPATÍA


“Quiere decir que cuando el otro está triste, puedas preguntarle qué le pasa y puedas entenderlo”

Esta fue la respuesta de Lluna, una niña de 9 años, a la pregunta "¿Qué quiere decir ponerse en la piel del otr@?"

En los tiempos que corren resulta de extrema urgencia el desarrollar estrategias culturales que tomen la empatía, el ponerse en la piel del otro, como punto de referencia.

A modo de ejemplo, quisiera hablarles hoy del taller “Sentimos el barro a oscuras”, a cargo de Teresa Legarreta, artista invidente.

Teresa es una escultora que a los 23 años de edad perdió la visión por completo. Gracias a su entusiasmo vital y a su anhelo creativo, comenzó a introducirse en el mundo de la cerámica. La estima hacia el barro la llevó más adelante a enamorarse por la escultura.

Desde hace tres años los Museos de Sant Cugat (provincia de Barcelona) llevan a cabo un taller en que los niños y niñas crean una escultura con barro con los ojos tapados, creando como lo hace  Teresa, sintiendo la materia como lo hace ella. Un atajo directo a la empatía, al ponerse en su piel, y entender en primera persona la dificultad que supone ver en la oscuridad.

Después de la experiencia directa con la materia, se lidera un debate en el que podemos manifestar que hemos vivido y sentido, dirigiéndole a Teresa las cuestiones que más nos preocupan.

Aparece en este punto la dualidad entre la capacidad y la incapacidad, sutilezas que se desdibujan durante la tertulia. ¿Por qué una persona supuestamente "discapacitada" es capaz de crear obras maravillosas, sin ver, y nosotros, que vemos tan nítidamente, tocamos el barro de forma torpe?

Este experimento artístico, más bien anecdótico, nos lleva a un objetivo único: la apuesta firme para la empatía. El mirar al otro en su plenitud, y no desde un punto de vista basado en la compasión.

Decirnos unos a otros: yo podría ser tú. Tú podrías ser yo.

Propongo ponernos a trabajar firmemente para la cultura de la empatía, único garante de la justicia social, en estos tiempos nuestros en que los muros parecen cada vez más altos.

Helena Minuesa Sánchez
Gestora de proyectos culturales para la inclusión social





Un raig de pluja queia del meu terrat,
llàgrimes d´alegria plenes de felicitat.
Tu vares crear l´home d'un tros de fang
i a mi m´has donat
la gràcia de poder-lo modelar.
Tros de natura pura d´infinites
possibilitats,
ets el descans del meu esperit,
l´alegria de les meves mans.
Dictador implacable de les teves
pròpies lleis
Has estat sincer des del primer instant

Deixa que m´endinsi en els teus
encants.


(Teresa Legarreta)

jueves, 7 de marzo de 2019

VOLVEMOS AL CINE


Dado que el CCCB tiene múltiples propuestas en su programación relacionadas con el cine y el mundo audiovisual fue natural que muy pronto se incluyese una actividad como “Anem al cinema! (¡Vamos al cine!)” dentro del Programa Alzheimer. La composición de los grupos que participan en esta actividad es la misma que la de los grupos que realizan las visitas a las exposiciones y el funcionamiento de la propuesta es también muy similar.

Con el tiempo y gracias a los comentarios y valoraciones de los responsables de los grupos, fuimos descubriendo que uno de los grandes logros de esta actividad era la excitación que se generaba en los usuarios por el mero hecho de volver a ir a una sala de cine.  Nos dimos cuenta de que una actividad tan sencilla como el hecho de ir al cine cualquier aburrida tarde de invierno se había convertido en algo casi imposible para quienes padecen Alzheimer. Incluso aunque en las fases iniciales de la enfermedad les sea posible disfrutar plenamente de una película el temor tanto del paciente como de sus familiares y acompañantes a cómo gestionar la situación en sí, a las reacciones del enfermo y al rechazo social hace que, en la mayoría de los casos, se prescinda de este tipo de actividades de ocio. Se contribuye así a un aislamiento social que no es beneficioso para el bienestar del enfermo.



Ante una amplia demanda comenzamos a documentarnos y encontramos referencias a programas similares llevados a cabo en Estados Unidos, como es el proyecto “Meet me at the movies” de la “I’m still here Foundation”. También descubrimos que en países como Gran Bretaña hace años que se organizan los llamados dementia friendly screenings. Es decir, sesiones de cine adaptadas para personas con Alzheimer o algún tipo de demencia asociada a la edad. Las organizan tanto instituciones culturales como salas de cine comerciales, que poco a poco se han ido sumando al proyecto. La Alzheimer’s Society del Reino Unido incluso ha publicado una guía en la que aporta pautas para adaptar las salas de cine y organizar proyecciones específicas para este público. Fue un material de referencia que nos ayudó a orientar nuestra propuesta.

Para preparar la proyección nos centramos en varios aspectos concretos:


  • Selección de la película: Debido a nuestra experiencia previa y a la documentación que habíamos consultado teníamos claro que los musicales son siempre una buena opción. Las evidencias científicas y la experiencia práctica sugieren que las personas que padecen demencias pueden disfrutar de la música incluso aunque hayan perdido muchas otras capacidades.
  • Recepción y acogida de los usuarios: Teníamos que prever el punto de llegada y aparcamiento durante la proyección de los vehículos grupales, además de recibir individualmente a los que llegaban a pie, en taxi o en vehículos particulares.
  • Accesibilidad: Cinco voluntarios del personal del CCCB ayudaron a recibir a los usuarios y los acompañaron, por la ruta más adecuada en cada caso, hasta el auditorio. Y lo mismo se hizo a la salida una vez finalizada la proyección.
  • Adaptación de la sala (luz y sonido): Se trata de una proyección adaptada, lo que quiere decir que tiene algunas características especiales, como es sobre todo el hecho de que la sala no se quede en ningún momento en una oscuridad total. En cuanto al sonido, hemos leído diversas recomendaciones sobre mantener un volumen no excesivamente alto para evitar sobresaltos. Sin embargo, dadas las características de una audiencia en la que muchas personas tienen dificultades auditivas, optamos por mantener el volumen habitual de las proyecciones.
  • La interacción (comentarios, aplausos, etc) no sólo no es reprimida, sino que es bienvenida. Se trata de un espacio de ocio y disfrute. 
  • Facilidades en los precios: Todas las actividades ofertadas por el CCCB Programa Alzheimer son gratuitas. Se trata en definitiva de mantener una política de precios que no inhiba a las personas de participar.

La sesión fue un auténtico éxito. La excitación se percibía ya a la llegada de los espectadores, y a la salida todo eran caras contentas y comentarios positivos. El mero hecho de ofrecer una posibilidad como esta hace que sea automáticamente bien recibida. Sin embargo, hay cosas que mejorar y que se detectan en base a la experiencia. Por esta misma razón estamos trabajando en convertir estas proyecciones en una actividad estable dentro del CCCB Programa Alzheimer.

Tere Anglès, Susana Garcia, Tere Perez
CCCB Programa Alzheimer

jueves, 14 de febrero de 2019

EVALUACIÓN DE IMPACTO DE LA ACTIVIDAD "UNA MAÑANA DE ORQUESTA EN EL AUDITORIO"

La música y la cultura como instrumentos de bienestar e inclusión social


Los beneficios para personas con Alzheimer, discapacidad intelectual y su entorno.


Esta investigación se centra en la actividad Una Mañana de Orquesta, del programa Apropa Cultura de L'Auditori, diseñada en 2012. La actividad se dirige a personas con demencia (los martes por la mañana) y discapacidad intelectual (los jueves por la mañana).

Tras varios años viendo que pasaban muchas cosas relevantes, nos decidimos a evaluarlo, con la Universidad de Vic y con la ESMUC. Esta actividad ofrece la posibilidad de utilizar el equipamiento del Auditorio a partir de tres actividades.

Parte 1 - Encuentro


Encuentro con los músicos de la OBC o del ESMUC
Horario: de 11:15h a 11:45h


Parte 2 - Audición


Asistencia a un ensayo de la OBC en la Sala 1 de L'Auditori
Horario: de 12:00h a 12:25h


Parte 3 - Taller


Hacer música juntos y juntas con instrumentos de orquesta dirigidas por un  musicoterapeuta
Horario: de 12:35h a 13:15h

Los objetivos de la investigación han sido evaluar y comprender el impacto de la actividad Mañana de Orquesta en la salud y el bienestar de los usuarios pero también a cuidadores, profesionales, acompañantes, estudiantes de la ESMUC, músicos de la OBC, musicoterapeutas, gestores de los centros sociales y de la salud del Auditorio.

Se han utilizado técnicas cuantitativas, pero también cualitativas y de una muestra de 8 grupos en total y 106 personas, y entrevistas en profundidad.

Como conclusiones de la investigación destacamos respecto al bienestar emocional, las personas con EAD y DI muestras de un claro disfrute y una apreciación del proyecto, aumentan sus capacidades de atención y concentración y no genera cansancio. Para los musicoterapeutas, la actividad es una fuente de motivación, satisfacción y bienestar. Para los músicos de la ESMUC y OBC, un enriquecimiento personal. Para los cuidadores y familiares constatan la tranquilidad, el bienestar y la satisfacción que genera la actividad. Especialmente para los familiares, que supone una ocasión de encuentros con la persona con EAD. Las entidades sociales consideran que es una oportunidad de manifestar libremente sus capacidades y emociones.

Y por último, queremos hablar de los 10 puntos clave que generan el éxito de la actividad:

La institución cultural. Llevarlo a cabo en un equipamiento cultural de alto prestigio como es El Auditorio garantiza el interés por parte de los usuarios, ya que se trata de un centro cultural y de ocio reconocido por la comunidad.

El potencial de la práctica de las artes. Especialmente la música. Utilizada como medio de contacto social y de expresión no verbal, fomenta la motivación, las habilidades comunicativas y las interacciones sociales de los usuarios.

Dar acceso a artistas de primer nivel. La OBC. Asistir a un ensayo orquestal es un aspecto muy bien valorado, ya que no es una actividad que se pueda hacer habitualmente. También se ha de promover la proximidad y una actitud de diálogo de los intérpretes que participan en los encuentros con los usuarios.

Profesionalidad de quien dirige la actividad. Un punto importante a destacar es que los que conducen la actividad sean musicoterapeutas, además de músicos, y tengan experiencia y aptitudes para guiar el grupo de usuarios seleccionado. De esta manera se favorece la comunicación con los participantes y se fomenta la creación de un vínculo con ellos, y se puede adaptar la actividad y la comunicación a las necesidades de cada grupo.

Los trabajadores de la institución. La alta implicación y motivación en la actividad de los trabajadores de la institución cultural (organizadores, músicos, becarios...) posibilita que ésta se desarrolle de la mejor manera posible.

Favorecer las relaciones sociales dentro y fuera del grupo. La dinámica de la actividad favorece la interacción entre los diferentes participantes (usuarios, profesionales y acompañantes) y resulta un aspecto positivo para garantizar su éxito. Es muy importante la implicación de los cuidadores y familiares en la actividad para favorecer las relaciones sociales y estrechar el vínculo con los usuarios.

Actividad adaptable. Adaptar a nivel cognitivo y físico cada parte de la actividad en función de las necesidades de cada individuo en los grupos permite que los usuarios se interesen y participen y evita situaciones de frustración, pérdida de interés o de atención si no se puede seguir o implicarse en la actividad.

Combinación de participación activa y pasiva. Facilitar la participación activa de los usuarios, sobre todo en la parte del taller musical, para que dejen de ser agentes pasivos que asisten a una audición y así incrementar su bienestar.

Posibilitar la expresión individual. A través de la música se promueve la libertad de expresión, ya sea de manera libre o guiada a la última parte de la actividad.

Participación comunitaria y cultural. La participación en actividades comunitarias y culturales fuera de los espacios propios de cada centro contribuye al mantenimiento del bienestar subjetivo de las personas, ya que se trata de una experiencia social motivadora y gratificante que puede estimular las relaciones sociales. Por este motivo, se vuelve necesario ofrecer actividades culturales que puedan proporcionar bienestar a la sociedad, a través de propuestas que se reconozcan en los programas públicos sociales y de salud. Podéis venir a visitar la actividad si os interesa, escribiendo a apropa@apropacultura.cat

Puedes consultar todo el estudio en https://www.apropacultura.cat/ca/recurs-formacio/musica-cultura-como-instrumentos-bienestar-inclusion-social

Sònia Gainza, directora de Apropa Cultura



lunes, 4 de febrero de 2019

EJEMPLO DE ACCESIBILIDAD... O CASI

Me dirijo al Museo de la Seda de Valencia. No me gusta especialmente el tema pero me han hablado muy bien de él.

Entro desde la calle Guillem de Castro y sobrevivo a los adoquines que hay en la fachada de la ermita de Santa Llúcia.

Continúo el paseo por la calle Hospital, dónde ya no hay adoquines salvo dos estrechas filas laterales y cada cinco o seis metros una horizontal que une las anteriores. Dejo atrás la Biblioteca Municipal y el Consell Valencià de Joventut hasta que llego al Colegio del Arte Mayor de la Seda, donde se encuentra el museo. Parece arreglado para la entrada de los carros a descargar material pero sólo hay un hueco para las ruedas lo suficientemente ancho para que entre en mi silla de ruedas.

 Dos puertas de cristal dan paso a la recepción del museo. La superficie sigue siendo plana, el asidero de la puerta se encuentra a una altura razonable y el peso de la puerta de cristal no es exagerado, por lo que puedo abrir desde la silla y entrar al museo.

Ya en la recepción, observo a mi derecha una escalera que baja desde el primer piso y, al fondo, otra escalera. En el centro, un vano desde el que se ve la exposición abajo pero veo que hay unas escaleras por lo que pienso que no debo entrar por ahí.

Por la primera escalera baja Mª Luisa Llorens, secretaria del presidente del Colegio que se presenta y solícita me pide que la acompañe. Vamos hasta el otro extremo de la recepción, donde una rampa me lleva hasta la salida. Luisa me dice que se entra al museo desde un pequeño almacén a la derecha, en el patio de la cafetería, llamada Espai de seda.

Una vez dentro, Luisa me indica que se trata de la tienda y que en ella está ubicado el aseo accesible. Me pide que la siga hasta el ascensor y, una vez allí, me cuenta la marcha a seguir: primero al sótano, dónde está la exposición; después, al segundo piso para ver el Salón de la Fama   y, finalmente, al primer piso, donde ella trabaja y se encuentra la biblioteca.

El ascensor (sí, un ascensor en un edificio del siglo XV) tiene marcados los pisos en número y alfabeto Braille pero está mudo. En otros lugares, una locución te cuenta en qué piso estás y si se encuentra abriendo o cerrando las puertas. Cada piso tiene señalado en el panel del ascensor si se trata del sótano, del segundo o del primero. No sé si cumple las condiciones que se reclaman, a efectos de señalética, para los discapacitados intelectuales.

Realizo la visita siguiendo las indicaciones de Luisa. Primero voy al sótano y veo la exposición, veo trajes de época, de fallera y prendas eclesiásticas. Voy después al Salón de la Fama y veo la pintura en el suelo y varios carteles de otros museos de la seda del mundo. En noviembre se ha realizado un congreso de museos de la seda organizado desde Valencia, aunque las jornadas del Congreso han sido en el cercano Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat (MUVIM). Bajo después al primer piso y veo la biblioteca, con carpetas y libros muy antiguos. Finalmente, vuelvo a la tienda para salir del museo y observo los viejos telares que se utilizaban para  hilar, todos de madera.

Vuelvo a la terraza de la cafetería y desde allí salgo de nuevo a la calle. Ha sido una visita satisfactoria ya que no he encontrado ningún obstáculo ni barrera para deambular en mi silla de ruedas por los tres pisos del museo. No sé si para otro tipo de discapacidad el Museo de la seda de Valencia será tan accesible cómo ha sido para mí.

Finalmente, ya en la calle, me dirijo al MuVIM y vuelvo a encontrar el terreno para entrar a este segundo museo formado por adoquines. Pero esa... esa será otra historia.

Juan J. Moreno